Usos del metaverso que te harán la vida más fácil

En los últimos años, la informática ha alcanzado niveles sorprendentes. Prácticamente, todas las actividades comerciales e industriales se controlan mediante software y hardware especializado. Las computadoras forman parte de la vida cotidiana y, de hecho, es difícil imaginar la existencia sin el soporte de estas herramientas tecnológicas. Lo que hasta hace algunos años parecía sacado de historias de ciencia ficción, hoy en día es una realidad. Actualmente, tenemos video llamadas, clases virtuales, compras online, redes sociales, infinidad de servicios al alcance de un clic, en fin, toda una gama de posibilidades, gracias al vertiginoso desarrollo alcanzado por las tecnologías de la comunicación y la información, la informática y el mundo digital. Por poner un ejemplo, si nos remontamos algunas décadas atrás, resultaría sorprendente pensar que era posible la existencia de otros mundos alternos a la realidad física. Quizás en algunas producciones de Hollywood se ha abordado este tema, como en el clásico Tron (1982), donde se muestra todo un universo dentro de un video juego; o en la célebre saga de Matrix, en la que los humanos y las máquinas se enfrentan en un campo de batalla virtual, junto con el real y también en la famosa producción de Steven Spielberg, Ready Player One (2018), donde las personas se olvidan de sus vidas rutinarias en un juego de realidad

virtual. Sin embargo, en tiempos recientes el tema del metaverso ha cobrado vida, más allá de la imaginación de escritores y cineastas. Pero, ¿qué es el metaverso? De qué se trata ese concepto que se ha hecho tan común, sobre todo desde que el magnate de Facebook (ahora Meta), Mark Zuckerberg, anunciara en 2021 la construcción de su metaverso, es decir, de un mundo virtual que replicara al real. Para Zuckerberg, este metaverso constituye una evolución significativa de las redes sociales, a las cuales conoce bastante bien. A grandes rasgos, podemos decir que el metaverso es un mundo virtual, una realidad digital, que permite interactuar con otras personas -o con sus avatares-, en situaciones realmente inmersivas.  No se trata de un simple juego – aunque, lógicamente también hay espacio para los gamers-, sino de un lugar en el que se puede compartir, adquirir propiedades, viajar, relacionarse con otras personas, trabajar y, en fin, llevar a cabo actividades propias del mundo físico. El término de metaverso se atribuye al escritor de ciencia ficción Neal Stephenson, quien habla de este concepto en su novela Snow Crash, de 1992, en la cual un repartidor de pizzas en el mundo real, es un samurái en el virtual, o metaverso. Evidentemente, el metaverso es un espacio totalmente interactivo, que representa al mundo físico, aunque con diversas variantes que pueden incluir elementos fantásticos o aspectos que lo hagan ver más atractivo. Además, no requiere de nuestra presencia para continuar funcionando y mantenerse en constante crecimiento. Uno de los aspectos fascinantes de esta nueva realidad es que se está consolidando una nueva economía virtual, que incluye compra, venta y alquiler de

bienes, acceso a servicios diversos, organización y participación en eventos, entre muchas otras actividades. Además del ya mencionado Facebook (Meta) y la construcción de su metaverso, otras empresas también se han lanzado por este nuevo camino del mundo digital. El gigante de la informática, Microsoft, está invirtiendo importantes recursos técnicos y financieros en este tema. Pero, otras grandes corporaciones, ajenas al ámbito de la computación, no se han quedado atrás y también están elaborando sus mundos virtuales, por ejemplo, Nike, Gucci y Ralph Lauren, por solo nombrar algunas.

Metaverso, multiverso y omniverso

Es importante aclarar algunos conceptos que, en ocasiones, se utilizan como sinónimos pero que tienen significados distintos. Nos referimos a metaverso, multiverso y omniverso. Ya dijimos que el metaverso es un mundo virtual, donde los usuarios, a través de sus avatares, interactúan en diversas actividades. Hay que tomar en cuenta que siempre estarás en este mundo, es decir, no es posible pasar de una plataforma a otra. Por su parte, el multiverso hace referencia a los distintos mundos virtuales o metaversos. En algunas producciones cinematográficas recientes se ha hablado de los multiversos. Cintas como Spiderman sin camino a casa (Spiderman no way

home, 2021), Dr. Strange en el multiverso de la locura (Doctor Strange in the multiverse of madness, 2022) o la galardonada Todo en todas partes al mismo tiempo (Everything everywhere all at once, 2002) centran sus tramas en este aspecto, pero desde un punto de vista físico-cuántico, es decir, desde dimensiones o planos físicos paralelos. No obstante, cuando hacemos referencia al multiverso desde la óptica digital, hablamos de los distintos mundos virtuales, cada uno independiente de los otros. Finalmente, el omniverso abarca tanto los metaversos como los multiversos e implica la interacción de estos. En otras palabras, es una especie de superestructura digital, que marcaría la consolidación de un mundo virtual todavía más amplio e interconectado.

El metaverso y sus aportes a la vida diaria

Además del hecho de formar parte de un mundo virtual y de interactuar en una serie de actividades mediante un avatar, el multiverso ofrece diversas posibilidades que, sin lugar a dudas, facilitan la vida de las personas, no solo en el ámbito digital, sino en el plano físico. Veamos: En el mundo de los negocios, brinda la oportunidad de compartir proyectos con socios o clientes potenciales, aunque estos se encuentren en diferentes puntos de la geografía internacional. Al tratarse de una tecnología inmersiva, se pueden visualizar las ideas de las empresas de la forma más realista posible;

además, se pueden proyectar los planes de mantenimiento preventivo y de acción en caso de accidentes, en las obras. También, resulta ideal para realizar simulacros de siniestros, como terremotos, tsunamis, incendios, derrumbes e, incluso, atentados terroristas, asaltos y situaciones de rehenes, entre otros altercados de riesgo para la población civil. En tal sentido, su utilidad abarca a cuerpos de seguridad, organismos policiales, militares y efectivos de protección civil, entre otros. Los recorridos virtuales con fines turísticos o recreativos o, simplemente, para dar a conocer instalaciones públicas o privadas, pueden aprovecharse por el potencial del metaverso. A esto podemos sumar la oportunidad para expandir el comercio y los servicios, mediante la creación de tiendas o filiales virtuales a las que los avatares puedan asistir para adquirir los bienes que requieran. Esto implica una atención de primer orden que ampliaría las opciones de las tiendas o comercios online convencionales. En el plano laboral, el metaverso es una herramienta que puede ayudar a potenciales nuevos empleados a conocer el lugar de trabajo, así como las actividades que se llevan a cabo y los posibles riesgos.  Por otra parte, no podemos dejar de lado el aspecto educativo. Utilizar esta tecnología con fines didácticos abre enormes posibilidades para la enseñanza en sus diferentes niveles. Las clases en el metaverso pueden ser sumamente productivas para niños de primaria, jóvenes de secundaria y estudiantes universitarios y de postgrado.  El metaverso puede convertirse en una inmersiva aula de clases, potenciando los recursos disponibles para dar a conocer cualquier lección. De

hecho, ya hay universidades que imparten algunas cátedras en el metaverso, como es el caso de la británica Oxford y de la estadounidense Stanford. La construcción del metaverso, del multiverso y, eventualmente, del omniverso todavía se encuentra en desarrollo. Sin embargo, ya se ven los beneficios de esta tecnología inmersiva y sus alcances, no solamente en el plano digital, sino en el mundo real. Por ahora, se requieren de profesionales, de diversa índole para continuar construyendo este mundo virtual, cuyos alcances todavía están por verse.

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